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Nuestra nota
Asados Doña Rosa es uno de esos lugares que uno hereda de la familia. En Sabaneta, sobre la Av. Las Vegas, el fuego de leña lleva décadas produciendo carnes que se huelen desde la cuadra. El menú es clásico y sin rodeos: costilla, chuleta, morcilla, papa criolla al rescoldo. Los precios son coherentes con la promesa —comida de verdad, sin artificio, con el calor de un restaurante que nunca tuvo que aprender a ser auténtico porque siempre lo fue.
“Asados Doña Rosa es uno de esos lugares que uno hereda de la familia.”
— Juan Camilo Moreno, editor